Jarra Glamour y vaso tubo aleman 20

¡Una limonada para cualquier momento del día!

La primavera cada día está más avanzada y las buenas temperaturas ya nos permiten estar sentados en las terrazas de los bares durante horas. La luz se mantiene en lo alto hasta bien tarde, la brisita nos da una alegría cada vez que se topa con nosotros y el paisaje está en uno de los mejores momentos del año. ¿Ya te has puesto en situación? Seguro que no son pocas las personas que, al crear esta imagen en su cabeza, ven perfectamente una jarra de limonada en ella. Y es que esta bebida es única a la hora de acompañar estos momentos primaverales y pre-veraniegos.

Nadie duda de que la limonada es una de las bebidas favoritas de muchas, muchas personas a lo largo y ancho del mundo. Su sabor es más que característico, es ideal para acompañar cualquier momento del día, para tomar sola o con comida, para refrescarse en días de calor, para tomar energía en días más atareados de lo normal… Y es que los beneficios para la salud del limón son numerosos. Además, es muy fácil de preparar y, lo más importante, está riquísima. Un buen currículum, ¿no?

El origen de la limonada

Una vez hablado sobre sus innumerables maravillas, su idoneidad para cualquier momento del día y su universalización, cabría preguntarse: ¿Dónde surge esta espectacular y a la vez sencilla bebida? Pues bien, según algunos papiros del siglo X encontrados, se cree que la población judía en Egipto ya consumía limonada. Es más, llegó a exportar botellas y botellas de esta bebida. No obstante, la receta distaba un poco de la que conocemos actualmente: incluía menta, hojas de cidro y pimienta negra. Y una curiosidad: en nuestro país, en plena época medieval y durante la celebración de la Pascua, la población únicamente tenía permitido el consumo de vino tinto rebajado con limonada. Vamos, lo que ahora conocemos como sangría.

Otras fuentes afirman que la limonada tiene el sello de París. Y es que hay pruebas que sitúan la bebida allá por 1630 en la capital francesa. Una receta que entonces incluía agua con gas, jugo de limón y miel; y que fue tan popular que traspasó fronteras. Más aún tras la creación del agua carbonatada, mejorada por Johan Schweppe. No obstante, su momento de mayor esplendor lo vivió al otro lado del charco. EEUU, en 1870, prohibió el consumo de alcohol dentro de la Casa Blanca y, como alternativa, propuso brindar con limonada. ¡Sin duda, un antes y un después en la comercialización de la bebida!

Varios siglos de éxito internacional

Lo cierto es que el consumo de la limonada ha sido una carrera de fondo a lo largo de los años. Hoy en día es una de las bebidas más consumidas en el mundo y es muy fácil encontrarla en cualquier bar, restaurante o taberna. Además, es posible localizarla en diferentes versiones: instantánea, en polvo, con saborizantes y colorantes artificiales, embotellada… ¡Así de bueno ha sido el negocio de la limonada!

Y tanto éxito no es sino por ser una bebida merecedora de toda alabanza. Saludable, refrescante, apta para niños y mayores, deliciosa… Y perfecta para tomar en la terraza de un bar a media tarde, para acompañar una comida o una cena, para un día habitual o para una celebración. ¡Casa con todo! Eso sí, para disfrutarla al máximo y poder apreciar cada uno de sus matices, es imprescindible degustarla en la cristalería adecuada. Nada mejor que una jarra de cristal y vasos de cristal fino de alta resistencia. De esta manera las sensaciones en boca tras su cata serán mucho más potentes y la experiencia incrementará a su máxima expresión.

¡Finalizamos este post sobre la limonada dejándote la receta para su preparación! Como te decíamos, es muy sencilla. ¡Apunta!

Receta

Ingredientes para una limonada natural casera (1’2 litros)

  • 4 limones.
  • 80 g de azúcar.
  • 500 g de hielo.
  • 500 g de agua.

Preparación

Pela los limones y mételos en la batidora. Quita todas las pepitas que puedas y quédate únicamente con los gajos. Añade la mitad del agua a la batidora junto con los limones y tritura hasta que quede una especie de pasta. Cuela la mezcla y vuélvela a echar al vaso de la batidora, añade el resto del agua, el azúcar y los hielos. Vuelve a triturar hasta que los hielos se hayan deshecho y ¡listo!

Jarra 1,5l

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jarra avant garde

Jarra Avant Garde