Vaso de té

Tés para combatir los excesos de la Navidad y cómo prepararlos

Y llegó enero: es tiempo de recuperarse de los excesos de la Navidad. ¡Hay que ver lo que se come en estas fechas! La alegría, las reuniones familiares o con amigos, las celebraciones… van de la mano de un sinfín de manjares a los que es totalmente imposible resistirse. ¡Así es como despedimos el año y damos la bienvenida al que entra!

Sabemos que, a estas alturas, es muy probable que el marisco, pavo o chuletón aún esté tratando de hacerse un hueco en tu estómago. También que tanto empacho pasa factura y que enero puede ser momento de arrepentimientos. ¡Pero que no cunda el pánico! Aquí te mostramos un método la mar de efectivo para hacer frente a las digestiones pesadas, la sensación de hinchazón, pesadez o gases que las extensas comidas, menús variados y alimentos grasos nos regalan tras estos días de fiesta: ¡los tés!

Beneficios para la salud del té

El té es una bebida muy rica en antioxidantes, es decir, contiene gran cantidad de moléculas capaces de retardar o prevenir la oxidación de otras.​ Por lo tanto, su consumo puede ayudar a reducir el riesgo de padecer varias enfermedades crónicas. Además, el té ayuda a la conciliación del sueño, a la eliminación de gases y también contribuye en procesos de pérdida de peso. En cuanto a lo relativo a paliar los efectos de los excesos navideños, el té puede ayudar a combatir la dispepsia o mala digestión. La bebida actúa contra los síntomas de este problema: hinchazón, pesadez, náuseas… Pero para sacarle todo el partido, es necesario conocer qué té es el que mejor funciona para cada fin. 

Té Menta-Poleo

Un clásico de entre los clásicos (y no por casualidad). Esta planta aromática contiene propiedades medicinales muy beneficiosas para nuestro cuerpo, tanto relajantes como analgésicas. Es ideal para los problemas digestivos, es antioxidante y sirve como calmante estomacal y desestresante, expectorante y antimicrobiano. Un té perfecto para degustar justo antes de acostarse y aliviar problemas digestivos. ¡No falta en ninguna casa! Además, está riquísimo.

Té de Jengibre

¿Cómo es posible que una raíz como el jengibre pueda hacer tanto por nosotros? Un té de jengibre alivia problemas digestivos y náuseas, es antioxidante, antiinflamatorio y analgésico natural, evita los gases y el reflujo, reduce la presión arterial, el estrés y ayuda en procesos de pérdida de peso. La bebida no puede venir mejor en unas fechas como las actuales, pero, ¡ojo! Ha de consumirse con moderación.

Manzanilla

No podía faltar. Lleva siendo un remedio natural desde hace siglos y todos la hemos bebido en alguna que otra ocasión. Y es que la manzanilla es una de las plantas más digestivas del mundo: se utiliza para combatir las náuseas, la mala digestión y los gases, además de para prevenir problemas gastrointestinales. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, digestivas y antiespasmódicas, podemos controlar la producción de ácidos en el estómago. Además, disminuye el estrés, la ansiedad y mejora la calidad del sueño.

Y así ocurre con muchos otros tés, como el de hierba luisa, el de hinojo o el de melisa… En definitiva, consumir esta rica y saludable bebida nos traerá multitud de beneficios tras los hábitos poco aconsejables de la Navidad. Y harán que nuestro organismo vuelva a la normalidad… ¡O incluso que nos sintamos mejor que nunca!

¿Quieres recomendaciones de vasos de cristal en los que disfrutar aún más de tus tés? Te aconsejamos el vaso Capri, el Savoy o el Water.