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Diferencias entre coñac y brandy

Seguro que más de una vez te has preguntado sobre las diferencias entre el coñac y el brandy o te ha costado adivinar cuál es cuál al tenerlo delante. No te preocupes porque es algo que le ocurre a muchas personas y que incluso crea dudas entre los más profesionales. Así que en este post encontrarás los sutiles pero importantes matices que harán que siempre sepas distinguir entre las bebidas y que quedes como un experto frente a compañeros de palique y cóctel.

A pesar de ser muy habitual confundir el coñac y el brandy, existen varias diferencias principales a partir de las cuales te será fácil discernir entre ambas. Y la primera de ellas y más básica es la siguiente: mientras que el brandy es un tipo de bebida, el coñac es un tipo de brandy. Sencillo, ¿no? No obstante, esto, aunque primordial, puede no ser útil para diferenciar las bebidas en una cata. Serán aspectos como la ubicación u origen de las mismas -atendiendo a denominaciones de origen-, la materia prima con la que están fabricadas, su crianza o destilación los que te lleven a completar con éxito la tarea.

Tips para distinguir entre coñac y brandy

Ubicación y denominación de origen

Mientras que el brandy puede producirse y se produce en cualquier rincón del mundo, el coñac únicamente se elabora en la región de Cognac, situada al norte de Burdeos, en Francia. Y es que la Oficina Nacional Interprofesional del Coñac fija la norma de que la producción de la bebida sólo puede darse dentro de la Denominación de Origen Controlada de Cognac.

De esta manera, una bebida, por muy similar que sea al coñac, no puede denominarse así a no ser que se haya producido en esta región francesa. Por su parte, aunque cuenta con una producción más libre y amplia en el mapa, el brandy también cuenta con denominaciones de origen, como la española Brandy de Jerez.

Otros requisitos para que a un coñac se le conceda la Denominación de Origen, además del lugar de su producción, son la aplicación de una doble destilación y el uso de barriles de roble para su envejecimiento.

Historia y surgimiento

Puede decirse que el origen del brandy es más antiguo que el del coñac, ya que la segunda bebida no es más que una derivada de la primera. Y aunque no se conoce del todo bien la procedencia del brandy, sí puede situarse su surgimiento en torno al siglo XII, convirtiéndose en una bebida muy popular en el siglo XIV en países como Francia, Inglaterra, Holanda o España. Fue en este primer país en el que apareció una variedad autóctona: el coñac.

Y ahora que ya sabes el porqué del nombre del coñac, ¿te imaginas el porqué del nombre del brandy? Tiene que ver con su origen y es que el sustantivo ‘brandy’ proviene del neerlandés y significa ‘vino quemado’. Una clara pista sobre la composición principal de la bebida.

Materia prima

Nuevamente, la producción de coñac vuelve a ser más restrictiva que la de brandy en cuanto a materia prima se refiere. Mientras que el brandy puede elaborarse con cualquier variedad de uva, tanto blanca como tinta, el coñac sólo puede emplear tres variedades muy concretas de uva blanca, descartando totalmente las variedades de uvas tintas. Asimismo, mientras que el brandy admite varios tipos de cepa en su producción, el coñac únicamente admite cepas blancas crecidas en la región francesa que le da nombre.

Proceso de destilación y crianza

Aunque la elaboración del brandy y del coñac son muy similares, existen diferencias que a priori pueden parecer poco importantes pero que marcan la diferencia a la hora de catar las bebidas. Y la principal es que el brandy puede elaborarse mediante cualquier proceso de destilación, al contrario que el coñac, que debe hacerse con dos destilaciones en un alambique clásico de cobre.

Y entre las grandes diferencias entre el brandy y el coñac, está su crianza. El brandy se envejece durante un mínimo de seis meses en barricas de roble americano apiladas en función de la edad. El coñac, por contra, debe envejecer al menos durante tres años en barriles de roble francés y, antes de ser embotellado, es común mezclar diferentes añadas -indicando en su etiqueta la añada más joven-.  Durante este proceso, el coñac gana en calidad pero pierde en cantidad por la evaporación, a lo que se le denomina “part des anges” o parte que se llevan los ángeles.

En el caso del Brandy de Jerez, según su crianza se puede distinguir entre el brandy solera (envejecimiento de más de seis meses), el brandy solera reserva (envejecimiento superior a un año) y el brandy solera gran reserva (envejecimiento mínimo de tres años). En el caso del coñac, se distingue entre Very Special o 3 estrellas (aguardiente más joven con un mínimo de dos años de envejecimiento), Very Superior Old Pale (aguardiente más joven con un mínimo de cuatro años de envejecimiento) y Extra Old (aguardiente más joven con un mínimo de seis años de envejecimiento).

Sabor

La diferencia más evidente para el iniciado en la cata de ambas bebidas es, como no podía ser de otra forma, su sabor. Es relativamente sencillo apreciar las sutiles diferencias entre sus aromas, colores y sabores. No obstante y debido a la gran cantidad de brandys y coñacs, establecer una norma estándar a sus respectivos sabores se hace verdaderamente complicado, por lo que queda en manos (o paladar) de cada uno.
Sea como fuere, tanto el brandy como el coñac son bebidas de trago lento realmente apreciadas en todo el mundo. Y para disfrutar al máximo de todos sus matices y potenciar las sensaciones que nos trasladan se hace necesario tomarlos en la cristalería adecuada. En DKristal contamos con cristal fino de primera calidad y alta resistencia para degustar ambas bebidas, como la colección Brandy Vintage, la Copa Harmony o el Vaso Blended 45.